Maggie es....simplemente Maggie. Es la primera carlina que llegó a mi vida y la que me hizo enamorarme locamente de los carlinos. Es una pupas y una mafiosa (aunque cada vez menos según se hace mayor) pero tiene un "algo" especial que hace que todo el mundo se vuelva loco con ella.

Su mirada dice mucho más de lo que mucha gente podría decir con palabras.

 

Maggie con su colega Loki en su más tierna infancia

Maggie es la "tita" que todo cachorro desearía tener: protectora, juguetona y cariñosa

Maggie solo ha tenido una hija en toda su vida, Thelma, pero gracias a sus cuidados consiguió salvar la vida a dos cachorritos que algún desalmado tiró a la basura.
Y estos chiquitines tuvieron otra oportunidad y viven juntos adoptados por la misma familia.

Su deporte favorito: la siesta

 

 

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