La primera que vez que ví a Doc Marten me fascinó. Era uno de los carlinos más guapos que había visto nunca, así que decidí que en cuanto tuviera ocasión haría un cruce con él. Loki fue la afortunada y de ese cruce nacieron cuatro retoños a cual más guapo, entre ellos la única nena, Shaki, que se quedó con nosotros.

Shaki es mi sombra, nunca me pierde de vista y basta una mirada mía para que venga corriendo a que la coja en brazos. Le encantan los mimos y hacerse querer...y lo consigue, porque es imposible resistirse a esa mirada cautivadora.

 

Jugando con sus hermanos de camada.
Shaki con 9 meses

Tiempo de relax


Juegos con Willy


Con su amigo Eto'o en una carlinada

 

 

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